Colocan una escultura para recordar a los brigadistas

Estará emplazada sobre la avenida Bolivia y Patrón Costas. Fue creada por el artista plástico Ricardo Serrudo.

Un brigadista con una niña en brazos. La imagen de lo que no pudo ser. Así lo simboliza una escultura creada por un artista plástico que ganó una licitación de la Provincia para construir la figura en homenaje a los cuatro jóvenes brigadistas de Defensa Civil que murieron calcinados en Guachipas, en 2014.

El 27 de este mes se cumplen cuatro años de aquella tragedia, una de las más terribles que enlutó al pueblo salteño. Martín Albarracín (27), Víctor Ferreyra (37), Matías Daniel Vilte (22) y Mauricio Valdez (27) serán recordados con la escultura que se emplazará sobre la avenida Bolivia, en la zona norte de la capital salteña.

Los jóvenes, quienes trabajaban en la Subsecretaría de Defensa Civil de la Provincia, fallecieron mientras intentaban sofocar un voraz incendio en el cerro conocido como “El Acheral”.

Las llamas se habían iniciado por la mañana, a 35 kilómetros en el paraje Las Juntas. Los brigadistas no contaban con indumentaria ignífuga, herramientas de seguridad ni capacitación para sofocar incendios de grandes dimensiones. Se incumplieron con por lo menos diez normas del protocolo de seguridad.

“Cuando vi la escultura por primera vez sentí un frío que me recorrió todo el cuerpo y tuve la sensación de tenerlo frente a mis ojos, quería darle un fuerte abrazo”, expresó Omar Valdez, padre del brigadista fallecido Mauricio Valdez. Es que octubre trae una fecha triste para los familiares de las jóvenes que fueron arrasados por las llamas. Aquella mañana se despidieron de sus hijos, hermanos, tíos, sin saber que esa sería la última vez que los verían con vida.

De las cuatro familias solo dos soportaron el peregrinaje diario por la Ciudad Judicial: los Valdez y los Albarracín. No dan brazo a torcer ante el letargo de la Justicia salteña que parece eternizar heridas que no cierran.

“Se nos vienen a la memoria tantas cosas. Veo a mis nietos y son el retrato de su padre. Las otras familias están igual que yo, tristes y esperando que no llegue el día porque sentimos que morimos de nuevo”, dijo con desazón Omar Valdez.

Los padres recuerdan que fueron ilusionados por promesas de varios candidatos sobre posibles homenajes a los jóvenes con esculturas en algún sector de la ciudad. Sin embargo, tras una larga espera, las autoridades provinciales decidieron hacerlo por estas fechas.

“Somos conscientes de que este movimiento con la escultura es político porque al Gobierno no le conviene que salgan a la luz nuevamente estas muertes. El Estado es responsable”, sentenció el padre del brigadista Valdez.

Valentía eterna

Ricardo Serrudo, un artista plástico con más de 20 años de trayectoria, ganó la licitación a través de un loable proyecto. La escultura intenta profundizar en el coraje que tuvieron los cuatro brigadistas pese al infortunio de no contar con elementos, ni apoyo.

“Ellos me dijeron que los vieron salir de sus casas pero nunca sus ojos los vieron de regreso. Por eso mi intención es expresar lo que todo el pueblo de Salta desearía y es verlos regresar con sus familias”, comentó Serrudo.

Luego de compartir charlas sobre las tristes vivencias de los familiares, el artista recuerda que pudo sentir el gran dolor que llevan consigo. Quedaron grabados en su mente detalles tales como la falta de apoyo para bajar los cuerpos de sus hijos del cerro por lo cual debieron hacer ellos mismos el trabajo.

“Sentí que no se debía perpetuar ese dolor y ausencia con una imagen que asemeje la subida al lugar de la tragedia sabiendo el desenlace”, explicó el escultor sobre su obra.

El artista contó que intentó plasmar una imagen necesaria: el reencuentro con la familia después de tanto sacrificio.

Detalles de la obra

La escultura consta de un metro y medio de altura. Fue realizada en resina plástica y fibra de vidrio, un material resistente a las inclemencias del tiempo. La imagen refleja a un joven brigadista imponente y bien equipado que lleva cargando a una niña en su brazo izquierdo mientras que con el derecho sostiene el Pulask, una herramienta de mano empleada en la lucha contra incendios forestales. Los elementos simbolizan la disposición permanente a prestar ayuda a los demás.

“Incorporé a la niña acariciando el rostro del brigadista para simbolizar a la familia. Con esto busqué que los recuerden con un poco de paz”, detalló el artista.

Entre las obras más conocidas del escultor resaltan la imagen del papa Juan Pablo II, actualmente en una parroquia de Orán. También el Cristo de dos metros y medio de altura ubicado en la parroquia San Rafael del barrio Castañares. Sin embargo, no deja de remarcar que el trabajo sobre los jóvenes brigadistas calcinados es el que más lo impactó emocionalmente.

Los homenajes, desde el sábado

Las actividades para conmemorar un nuevo aniversario por la trágica muerte de los cuatro brigadistas iniciarán el próximo sábado, fecha en la que los familiares viajarán a la localidad de Guachipas, al paraje Las Juntas, donde los jóvenes perdieron la vida.
El homenaje continuará en la plaza central del lugar. Luego, el 28 del corriente, sobre la avenida Bolivia y Patrón Costas, culminarán las honras con la inauguración de la escultura.

Siguen los reclamos

Pese a la tragedia, los operarios de la Brigada de Incendios Forestales, dependiente de la Subsecretaría de Defensa Civil de la Provincia, aún reclaman mejores condiciones de trabajo.
Omar Valdez contó que mantiene contacto de manera permanente con algunos integrantes y hasta el momento las autoridades no cambiaron las condiciones de ellos como trabajadores.
“Es increíble que todavía no cuenten con seguridad, no tengan elementos. No sé si están esperando que ocurra otra tragedia”, esbozó ofuscado Valdez.
“Quiero dejar en claro algo importante y es que para nosotros nuestros muchachos no fueron héroes, sino mártires víctimas de la corrupción del gobierno y vamos a seguir exigiendo justicia”, finalizó.